domingo, 24 de julio de 2011

EL ÁRABE MARROQUÍ: UNA LENGUA Y NO UN DIALECTO. EDUCAR EN LA LENGUA MATERNA.


"El árabe marroquí: una lengua y no un dialecto. Educar en la lengua materna" es el título del artículo que acaba de publicar Francisco Moscoso en la Revista de Estudios Internacionales Mediterráneos.

Este interesante trabajo tiene como objetivo reflexionar acerca de la necesidad de que se reconozca el árabe marroquí como lengua y que, además, esta se introduzca en el aula y que sirva como instrumento educativo, siguiendo las recomendaciones de la UNESCO.

Además de realizar una descripción del panorama lingüístico plurilingüe marroquí, Moscoso recoge las siguientes recomendaciones, consensuadas en el Congreso La lengua, las lenguas, celebrado recientemente en Casablanca:

- El reconocimiento como lenguas nacionales del árabe marroquí y el amacige.

- La estandarización de una lengua árabe moderna, mediante la creación de una academia y desde los departamentos universitarios.

- El refuerzo de la enseñanza de las lenguas extranjeras y su diversificación.

- La codificación del árabe marroquí en caracteres árabes, sirviéndose de él en la enseñanza desde preescolar.

- La búsqueda de puntos comunes entre el árabe clásico y el árabe marroquí.

- La recogida del patrimonio oral.

- La sensibilización de la población marroquí para que aprenda también el amacige.

- La formación de los docentes e inspectores de la enseñanza.

- La promoción de la edición en este sentido.

- La traducción de obras de la literatura universal.

- La puesta en marcha de campañas de alfabetización, emisiones televisivas y la introducción en los servicios administrativos de las lenguas maternas.

El aprecio, la valoración, el reconocimiento y la presencia de la lengua materna en la escuela constituyen un pilar fundamental tanto en el aprendizaje de nuevas lenguas como en la construcción de la personalidad de nuestras niñas y niños.


jueves, 21 de julio de 2011

DIFICULTADES Y ERRORES MÁS FRECUENTES DEL ALUMNADO ARABÓFONO (NIVEL MORFOSINTÁCTICO)


- Género de los sustantivos.

Un error que se produce con frecuencia en el alumnado que aprende una nueva lengua consiste en mantener el género que la palabra tiene en su LM o confundir el género de los sustantivos: (a) tiene el naris pequeño; (b) el maestro me corije el cartilla; (c) la día de lailatu l’Qadr (‘el día de la noche del destino’).

- Los posesivos.
Aunque en árabe el adjetivo posesivo se coloca detrás del nombre al que va referido. Ejemplo: ktab-i (‘mi libro’) o raŷil-i (‘mi marido’), en los dialectos árabes está extendido el uso de partículas que indican posesión, como ocurre en al-ktab dyal-ek (‘su libro’, ‘el libro suyo’). La excepción la constituyen los miembros de la familia y las partes del cuerpo, aunque es muy habitual también oír raŷil dyal-i (‘mi marido’).
Por este motivo, un error muy frecuente es la confusión entre los adjetivos y los pronombres posesivos. Así, es habitual escuchar y escribir lo siguiente: (a) la familia mía viene mañana de la Península; (b) me ha quitado el lápiz mío.

- Oraciones nominales.
En árabe se utiliza la oración nominal, omitiéndose el verbo ser/estar en presente. Por este motivo, no debe extrañar que se produzcan errores como:(a) la maestra alta (‘la maestra es alta’);(b)maestro tiene pelo negro y alto (‘el maestro tiene el pelo negro y es alto’);(c)Maestra alta, sus orejas puntiagudas, su cara redonda, sus dientes blancos (‘la maestra es alta, sus orejas son puntiagudas, su cara es redonda, sus dientes son blancos’);(d) Redua gordo (‘Redua es gordo’).
Estas confusiones se extrapolan a contextos que no rigen verbos ser/estar, como ocurre en maestro barba (‘el maestro tiene barba’) o se transforman en hipercorreciones del tipo la maestra es tiene falaca (‘la maestra es flaca’). García y Guijarro (2005) hacen hincapié en la importancia de la erradicación de este tipo de errores, subrayando que la estructura “sujeto + adjetivo o complemento del nombre” es calcada por muchos árabo-hablantes en los niveles iniciales de aprendizaje de español y si no se trabaja en la erradicación de este error puede provocar serios problemas de inadecuación al discurso y a veces de rechazo o de discriminación.
La ausencia de verbos –no sólo atributivos- puede también observarse en este nick: “te amo como las flores, pero las flores por un dia y tu para siempre” (sic).

- Las preposiciones.
Las confusiones en el régimen preposicional constituyen una dificultad bastante arraigada en los estudiantes de ELE en general. En nuestro contexto este error es uno de los más difíciles de erradicar debido a que el régimen preposicional árabe no se corresponde con el español. Por citar un ejemplo, la preposición árabe fi, f- o fi- puede significar en (lugar y tiempo) y también puede usarse como dentro, a, sobre y entre. Estas diferencias entre los dos sistemas lingüísticos hacen que se produzcan los siguientes enunciados: (a) salimos a dar un paseíto en Ceuta; (b) durante la 7 horas asta las 8 horas; (c) no estoy obligado de hacerlo; (d) de partir de trece años; (e) no se debe mentir de los amigos; (f) hablar en la gente.

- Los pronombres.
Uso incorrecto o ausencia de los pronombres personales átonos. Ejemplos: (a) he travajado con tío y [ ] he comportado muy bien; (b) tienes que ayunarse; (c) no hay pas si [ ] portemo mal.

- Construcciones autóctonas.
Existen construcciones gramaticales propias de hablantes arabófonos:
a) El uso del verbo “arreglar” con el significado de ‘preparar’.
Ejemplos: (a) Mi madre me ha arreglado el bocadillo de queso; (b) Por la noche rezo, ceno y arreglo los apuntes de derecho; (c) allí estaba la pastelería “La Argentina”… El hombre del obrador arreglaba unos merengues riquísimos.
b) La utilización del adverbio “todavía” con el significado de ‘todavía no’.
Ejemplo: ¿Has terminado de hacer el ejercicio? – Todavía.
En este caso, estamos ante un calco semántico del árabe ceutí:
¿Has acabado? Todavía. (arabophone de Ceuta)
¿Has acabado? Todavía no. (espagnol standard)
k∂mm∂lţi? bāqi. (arabe marocain)
(Vicente, 2005:190).
c) En algunas ocasiones, la anteposición del pronombre personal “yo” en la coordinación de referentes personales. Ejemplo: yo y mi prima. Esta estructura es un calco del árabe, como vemos en “ana w Sohora” (‘yo y Sohora’).
d) El uso del adverbio de cantidad con sufijo “un poquito” con la calificación positiva de ‘un poquito mejor’. Ejemplo: ¿Cómo está tu abuela? – Un poquito (‘un poquito mejor’).

sábado, 9 de julio de 2011

Mi mamá me ama; mi mamá me mima.

Un poco de humor para reflexionar acerca de qué enseñamos, cómo lo hacemos y para qué le sirve a nuestro alumnado.

miércoles, 6 de julio de 2011

¿CÓMO HACER QUE TU ALUMNADO ABORREZCA LA LENGUA ESPAÑOLA?


A continuación ofrezco unas sencillas pautas de comportamiento dirigidas al profesorado de lengua española para conseguir que el alumnado no sólo no progrese en el aprendizaje del español, sino que termine aborreciendo la lengua. Sólo hay que seguir estos sencillos pasos:

  1. Prohíbe que en clase se hablen lenguas distintas al español.
  2. No utilices un input significativo y de calidad.
  3. Mantén a tus alumnos y alumnas en silencio para que puedan escuchar tus explicaciones por encima de todo. Es importante para aprender más lengua que el alumnado no hable ni interactúe, así tendrás más tiempo para “explicar”.
  4. Enseña la lengua como un conjunto de reglas gramaticales establecidas y evita que tu alumnado realice hipótesis sobre la lengua. Siempre hemos aprendido así, memorizando las reglas gramaticales, analizando oraciones, etc.
  5. Evita que tu alumnado realice comparaciones con otras lenguas. Las lenguas son diferentes unas a otras, más aún las que no tienen un origen común (como pueden ser, por ejemplo, el español y el árabe) y ni siquiera poseen escritura (como el árabe dialectal).
  6. Procura dar más importancia a la escritura que a las producciones orales.
  7. Utiliza textos adaptados.
  8. Realiza actividades que no tengan repercusión en la “vida real” de tu alumnado. Como ejemplo puedes proponerles estas: análisis sintáctico, paradigma verbal, enumerar los elementos del proceso comunicativo y las funciones del lenguaje, memorizar el significado de los términos icono, símbolo e indicio, etc.
  9. Cada curso o trimestre, propón una “lectura obligatoria”, que deberá ser la misma para toda la clase.
  10. Valora únicamente la lectura y escritura de textos impresos (preferentemente, libro de texto) no las de textos escritos en otros soportes y formatos.